Aprovechando el 50 cumpleaños de uno de los componentes de Dolce & Gabbana, concretamente Domenico Dolce; el más bajito de los dos, para entendernos; ayer, tras su exitoso y multitudinario desfile, la pareja más glamurosa de Milán (con permiso de los gemelos de DsQuared), organizó una fiesta por todo lo alto en uno de los hoteles más lujosos de la ciudad, el Príncipe de Savoia.
Haciendo gala de su gusto por lo barroco y por lo excesivo y siguiendo su máxima en la vida que vendría a ser algo así como: nunca pases desapercibido, decidieron desplazar a su invitados en unas carrozas al más puro estilo Cenicienta (y es que eso de no tener Reyes, los tiene muy marcados a los pobres y tienen que tirar de fábula).
Estaban todos los que se sentaron en la primera fila de su desfile, como el matrimonio Lopez-Anthony, aunque Jennifer parecía la viuda negra, y el matrimonio McConaughey-Alves, pero obviamente, con otra ropa, que éstos no son Anna Wintour…










