Es uno de los acontecimientos más esperados del año por los fieles de la cadena de música más popular del planeta, la MTV, y es que se ha convertido en el lugar de renión más suculento para artistas en potecia, reinas caídas del pop, y los grupos de rock y divas del r’n’b que hacen las delicias de las adolescentes, son los premios a los mejores vídeos musicales del año, y ayer por la noche, nos trajeron de vuelta a una Britney Spears renovada que salió vencedora de una edición algo descafeinada pero ácida como siempre.
Se llevó a casa los galardones al mejor vídeo del año interpretado por una mujer, al mejor vídeo del año, a secas, y al mejor vídeo pop, los tres por su tema “Piece of me”, una canción que trata en clave de humor la patética situación en la que la prensa ha situado a la niña mimada y odiada de América en estos últimos años.



