El lunes por la noche se celebraba en Los Ángeles una de las múltiples galas anuales que acoje la ciudad de las artes cinematográficas: la gala de los premios Hollywood, que se otorgan dentro del marco del Hollywood Film Festival, que a modo de antesala de los Oscar, premia a los mejores actores y películas del año.
Por la alfombra roja del Hotel Beverly Hilton pasaron ayer grandes promesas del cine y estrellas ya consolidadas, entre ellas, y a medio camino entre la emergencia y la experiencia, la guapísima Natalie Portman, que eligió para la ocasión un vestido de silueta lápiz y hombros adornados firmado por Giambattista Valli, y unos zapatos color púrpura. Los mismos que ya le viéramos hace unos meses en una fiesta organizada por Dolce & Gabbana.
Una magnífica y discreta elección que una vez más puso en evidencia su sobria elegancia. Esa que no le hace falta para potenciar su ya de por sí intensa belleza.










