El anuncio del fin de las colecciones satélite (resort y pre-fall) de Dolce & Gabbana, más que una declaración de intenciones me parece a mí que ha sido una pataleta producto de la crisis, y no precisamente porque les falte razón, sino porque la notícia llegaba justo después de haber lanzado una magnífica colección Pre-Fall 2009 (la última, se supone), y de saberse que sus números se tambalean más que nunca.

A nivel lógico tienen razón, esta tradición importada de Estados Unidos tiene poco sentido en algunos lugares de Europa pero si a algún país le va como anillo al dedo, es justamente a Italia, dónde hace años que en invierno se ven escaparates con bañadores y pareos para la gente que se marcha de vacaciones al Caribe a mitad de temporada. Por no hablar de que las colecciones puente son las que más dinero generan para las marcas.

La cuestión es que “a falta de pan buenas son tortas” y a pesar de que sus números no responden acaban de abrir tienda en una de las calles más caras de Los Ángeles, y por la inauguración de su flagship boutique en Beverly Hills se pasó ayer, entre otras, nuestra famosa mejor vestida de 2008: Rachel Bilson, dejando claro el porqué de su elección. Estaba sencilla pero guapísima con un blazer de paillettes en color petróleo extra largo, unos jeans pitillo en color negro, una camiseta blanca y un bolso de mano en tono camel. Un look de esos que me encantan y que puede competir con el más extravagante de los vestidos y ganar.