
Nuestro niño rebelde del Lowe East Side ha aprovechado la Semana de la Moda de París para desembarcar en la ciudad del Sena: Alexander Wang celebraba ayer rodeado de amigas y fans su primera colección para Colette.
Contagiado por el espíritu austero que reina en las pasarelas y fuera de ellas, Wang decidiá descartar una fiesta por todo lo alto y prefería congratularse de su nueva aventura en la ciudad de la luz con una cena “íntima” en el restaurante La fidelité.
Anouck Lepère y la omnipresente Milla Jovovich se pasaron por allí para prestarle todo su apoyo, y es que el chico venido de Asia que nos ha traido de vuelta la moda grunge, se hace querer.









