
A juzgar por lo visto en las colecciones Pre-Fall 2010, que llegan cuando todavía no ha empezado el invierno 2009 para advertirnos sobre qué se llevará el otoño que viene, podemos conservar casi todo lo que nos hemos comprado o estamos por comprar esta temporada.
Y es que estas colecciones puente suelen ser bastante sintomáticas y fiables: reflejan casi a la perfección y en forma de aperitivo la esencia de las propuestas finales.
El negro va a seguir siendo uno de los colores más potentes. Y las siluetas minimalistas, aunque conservando un punto gótico, parece que le tomarán el relevo a las hombreras y volúmenes arquitectónicos. Al menos, según Alexander Wang.









