Los he encontrado por casualidad y ha sido un flechazo. Me parecen una versión estupenda y desenfadada del clásico vestido de cóctel, a medio camino entre Óscar de la Renta, Dolce & Gabbana, Luella, y Ágatha Ruiz de la Prada.
Son perfectos para una una boda de noche o la típica fiesta de cumpleaños a la que quieres ir un poco más arrgelada. Y los firma Peter Jensen, un diseñador inglés que me encanta, para la Topshop Boutique, una selección especial de prendas que en España es imposible encontrar, y es una verdadera pena porque además de los diseños de Jensen cuenta con propuestas exclusivas de Markus Lupfer (director creativo de Armand Basi), Preen, o Louise Goldin.
Y es que está muy bien lo que hace Kate Moss para el potentado low cost, pero es una lástima que no esté a nuestro alcance también lo que hacen creadores consagrados un poco en la misma línea de las colaboraciones de figuras de renombre para H&M, pero en este caso yendo más allá de lo puntual.










