
No me extraña que las actrices de cierta edad se quejen públicamente de que la industria, cinematográfica o publicitaria, las arrincona en cuanto cumplen los 40. Hoy en día ya no vale estar tan estupenda como Demi Moore para conseguir papeles protagonistas o ser imagen de marca más allá de vender cremas antiarrugas. Y es que las adolescentes entre quince y veinte años que juegan a ser mayores, son ahora las protagonistas.
Dakota Fanning, cuyo pequeño papel en la segunda parte de Crespúsculo no pasará a la historia, es una de esas jovencitas que en un abrir y cerra de ojos han pasado de ser niñas prodigio a protagonizar editoriales de moda. Sin ir más lejos, es portada del número doble dicembre 2009/enero 2010 de Teen Vogue. Y posa radiante en sus páginas interiores con tendencias para la próxima Primavera-Verano 2010.









