Además de reunir tendencias, me encanta escoger y sintetizar las mejores colecciones de cada temporada, y es que con tanto empeño en encontrar patrones comunes entre diseñadores que nos olvidamos de destacar la esencia de sus propuestas individuales.
Más allá de las que por sí mismas están fuera de toda liga, como las de Dior, Lacroix, Chanel, Givenchy, Lanvin o Balenciaga, esta primavera verano me quedo con 10 de ellas con el denominador común del colorido y las formas muy de mujer, que para eso estamos en la mejor época del año.
Y empiezo con la de Luella, una de las pocas colecciones que han logrado cautivarme (ya lo dije en su momento y mi frase resume muy bien lo que te producen estas propuestas: qué alegría más grande), lejos de cosas ya vistas y del aburrimiento, absolutamete chic, alegre y femenina, sin caer en lo empalagoso, lo antiguo o lo ñoño.









