Era 20 de noviembre de 1961 y Jacqueline Bouvier Kennedy, hija de un corredor de bolsa de ascendencia francesa y nieta de prestigioso banquero, era invetida primera dama de Estados Unidos, la más joven de la historia, ajena a que la desgracia la acechaba y que su vida iba dar un giro de 180 grados tan sólo dos años después. Y es que ese breve periodo como inquilina de la Casa Blanca fue suficiente para que su tesón, estilo, y extravagancia no pasaran desapercibidos para nadie: eran otros tiempos, y ella captó la atención de un mundo en plena transición
Michelle LaVaughn Robinson Obama no es obsesiva, consentida, codiciosa de más, ni testaruda, no es fría, ni está amargada. Nacida en el seno de una familia de clase media baja de Chicago, su brillante inteligencia la llevó a licenciarse en derecho en una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos, y de ahí a los mejores despachos de abogados del país, donde conoció a el que sería su futuro marido y primer presidente de color de EE.UU: Barack Obama.










