
Según veáis esta fotografía, ya sabéis de quien estoy hablando. Y es que el sello inconfundible de Carolina Herrera son las faldas largas combinadas con camisas blancas.
Ultrafemenina, activa y sofisticada, así es la colección de la diseñadora venezolana Otoño-Invierno 2009/2010, concebida para materializarse en prendas rotundas que se presentan en morado, rojo, esmeralda o negro, intercambiando protagonismo según la hora del día con el gris marengo, marino y los tonos marrones.
Colores y formas que se inspiran en la costura más purista y en las grandes divas de Hollywood, pero con la clara intención de llevarlas a un uso cotidiano que no descuida el mimo en los detalles. Una colección maravillosa, elegante y con looks para cualquier hora del día que vamos a ver ahora detalladamente.









