Seguimos con la alfombra roja de los premios del sindicato de actores y ahora le toca el turno a mi preferida de la noche: Emily Blunt, la mala malísima por detrás de Miranda Priestly en el Diablo viste de Prada, deslumbrante pero nada ostentosa ni exagerada, gracias a su destelleante vestido de paillettes plateadas y silueta sirena firmado por la diseñadora de vestidos de novia, Pamella Rolland, y perteneciente a su colección de verano 2009.

Me parece que esta vez Andy (Anne Hathaway) se ha quedado atrás, y es que la tirana entrañable de Emily ha cogido carrerilla y se ha puesto por delante en la lista de mejor vestidas de la gala.

¿No os parece?