Los pitillo es uno de los pantalones emblemáticos, de los que nunca tienen que faltar en el armario de alguien a quien le guste vestir bien e ir a la moda sea cual sea el día. Los pitillos han resistido dimes y diretes en el mundo de la moda, ya que como negocio, la moda no puede ver una prenda atemporal dentro su círculo, todo necesita una revisión y un tiempo fuera de las tendencias.
Pese a que se le intenta siempre aparcar y dejar de lado, no se consigue. Esta temporada viene la contraposición a la anterior, como es lógico (para hacernos renovar todo el ropero), y los pantalones pitillo son la prenda en el punto de mira de los diseñadores. Casi no hay ninguno que hayan optado por ellos, y eso que Fred Perry siempre los tiene como referencia. La época del oversized es la que prima, y los Oxford bags los causantes del ‘destierro’ del pitillo del armario.
¿Pero por qué, pese a todos los intentos, se siguen viendo pantalones pitillo en todos los lados? Y no sólo hablo de las personas normales que se ponen a su gusto cualquier prenda, combinándola con lo que se lleva o no, sino de las personas que viven de su imagen, las famosas de postín que viven de cara al público y por tanto, cada elemento de su look pasa a ser objeto de comentario.










