Ni siquiera el genio de Galliano es inmune al absurdo ejercicio de marketing en el que se han convertido las colecciones puente, véase colecciones Crucero, en este caso 2010 (aunque también válido para las Pre-Fall). Y es que lejos de ofrecernos espectáculo, la pretemporada es un obligado ejercicio de reciclaje, ejecutado con más o menos gracia.
A Karl Lagerfeld para Chanel suele darle por tirar la casa por la ventana y marcar la diferencia, y duetos polémicos como Dolce & Gabbana optan por el extremo contrario: la deserción.
Así que por mucho Christian Dior que tengamos ante nuestros ojos, y gracias a que John Galliano es incapaz de decepcionar aunque se lo proponga, una año más nos encontramos con una serie de propuestas correctas…









